Contribución a la Mitigación de los Impactos por el Uso de Plástico

El plástico es uno de los elementos más contaminantes y las bolsas plásticas (siguen siendo un gran problema. Durante las últimas décadas se ha incrementado significativamente el uso de materiales poliméricos en las más diversas aplicaciones, debido a algunas importantes ventajas frente a otros materiales, como la facilidad de procesamiento, la productividad que puede alcanzarse en su obtención, su baja densidad y su bajo costo (Albinante et al., 2013; Meza et al., 2015). Según Mette Wilkie, directora de implementación de política ambiental del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), “cada año, hay entre 10 y 20 millones de toneladas de residuos plásticos (en los océanos), que constituyen una gran amenaza para la vida marina”. Además, se calcula que el costo económico anual de estos residuos llega a los 13.000 millones de dólares

Aunque en Colombia no se encuentran cifras actualizadas del consumo de bolsas y la presión que imponen a los rellenos sanitarios y a los ecosistemas, una investigación del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por su sigla en inglés) concluye que un colombiano gasta por lo menos seis bolsas plásticas a la semana; es decir, 24 al mes y 288 al año. Así las cosas, si una persona vive hasta los 77 años gastaría 22.176 bolsas.

Como propuesta a esta problemática la empresa indonesia Avani Eco Bags presentó una alternativa de solución, relacionadas con la producción de bolsas hechas con fibras vegetales de yuca y resina natural, las cuales sirven como abono, son biodegradables y no son tóxicas, las cuales son de fácil y rápida descomposición, la cual puede tardar unos meses o ser sumergida en agua caliente a más de 80 grados centígrados, hasta lograr su rápida disolución, convirtiéndose de manera natural en C02, agua y biomas.